Qué ver en un día en Brujas, Bélgica

Brujas, capital de la provincia de Flandes Occidental, situada en el extremo noroeste de Bélgica, a 90 km. de la capital (Bruselas), es una ciudad de ensueño. Pienso en esta «pequeña Venecia» y me vienen a la mente sus canales, sus puentes, su arquitectura y su multitud de chocolaterías. Sin duda, es una localidad a la que bien merece dedicarle un día de excursión.

¿Cómo llegar y dónde alojarse?

Para llegar a Brujas hay que coger un vuelo hasta Bruselas. Como os comenté en la entrada sobre la capital Belga, debéis tener mucho cuidado a la hora de seleccionar el aeropuerto de destino.

Os aconsejo alojaros en Bruselas porque es más económico que Brujas. En ese sentido, os recomiendo encarecidamente el Alma Grand Place Hotel, situado a dos minutos andando de la Gare Centrale (Estación Central) y de la Grand Place. Tiene un 8 de valoración general y un 9,6 por su ubicación según Booking. Podéis reservarlo haciendo clic aquí.

Desde Bruselas, podéis llegar a Brujas en:

  • Coche de alquiler. No hay peajes en las autopistas y hay un parking gratuito cerca del centro.
  • Tren. El precio desde cualquier estación de Bruselas es de 14,80€ por trayecto, los trenes pasan cada 15 minutos, y la duración del trayecto es de una hora, aproximadamente. Una vez en Brujas podéis ir paseando hasta el centro histórico, se tardan unos 15-20 minutos, o coger un bus de línea que os deja en Grote Markt
  • Excursión guiada.

En nuestro caso, llegamos a Brujas desde Bruselas, de la mano de Buendía Tours, una empresa española que realiza visitas guiadas en español. El precio fue muy económico, hice una comparativa antes de decantarme por ellos, e incluía todos los traslados en autobús. «Pateamos» un montón, lo vimos absolutamente todo, pero no nos llevaron «con la lengua fuera». La guía fue un auténtico encanto. Se lo recomiendo a todo el mundo.

Tanto me gustó su servicio que después volví a contar con ellos para recorrer los pueblos de Holanda.

¿Dónde comer?

Os recomiendo el @Tattie´s. Es un sitio bastante pequeño pero acogedor. La comida es muy sencilla: sopas, pasta, huevos fritos… Pero la relación calidad/precio está bien. De hecho es algo más económico que en otros lugares y los bocadillos, bastante grandes, cuestan una media de 5€.

Su horario es: lunes y martes de 8:00 a 17:00; miércoles de 8:00 a 14:00; jueves y viernes de 8:00 a 17:00; sábado de 8:00 a 16:00; el domingo está cerrado. Su dirección: Jan van Eyckplein 3, 8000 Brugge, Bélgica.

¿Qué ver?

Antes que nada, si vuestra intención es visitar museos y monumentos históricos, por dentro, os recomiendo que adquiráis la Brugge City Card: tarjeta turística  de Brujas que incluye el acceso gratuito a 27 lugares de interés, así como descuentos variables en algunas tiendas y paseos en barco por los canales.

Desde mi punto de vista, si sólo vais a hacer una excursión de un día, como fue mi caso, no os va a compensar porque cuesta 46€ para 48 horas o 49€ para 72 horas.

Si vais a dedicar más tiempo a la ciudad, sería cuestión de que hicierais cuentas. La podéis adquirir online (aunque actualmente la página no funciona) o directamente en las siguientes oficinas de información turística de la ciudad: Markt, t’Zand o en la de  Estación.

Minnewater

Tanto si llegáis en tren como en bus, el Minnewater, o el «Lago del Amor» (Minne significa «amor» en Neerlandés), es lo primero que os encontraréis. El nombre viene de una leyenda en la que se cuenta una trágica historia de un amor imposible entre dos amantes.

Beaterio

A pocos metros del Minnewater veréis el Beaterio o Beginague: una mini ciudad amurallada del siglo XIII, dentro de la propia ciudad de Brujas. En él vivían mujeres solteras, viudas o huérfanas de los cruzados, autosuficientes, que no querían recluirse en un convento. Estuvo en funcionamiento desde 1245 hasta 1928.

Su horario es de lunes a domingo de 06:30-18:30. Más tarde de esa hora cierran la puerta y ya no se puede acceder al interior.

Desde mi punto de vista es bastante más impresionante que el de Ámsterdam.

Puente de los cisnes

Conforme os aproximéis a la ciudad encontraréis el puente de los cisnes.

Parece ser que en 1488 el Conde de Flandes quería tener un mayor control sobre el comercio de paños. El pueblo se sublevó y terminaron cortándole la cabeza al hombre de confianza del Conde: el gobernador de la ciudad. Este hombre se llamaba Pieter Lanchals cuyo apellido se podría traducir como «cuello largo» y, de hecho, en su escudo de armas aparecía un cisne blanco. Además, cuenta la leyenda que, tras sofocar la sublevación, el Conde ordenó al pueblo que, a partir de ese momento, cuidasen y alimentasen a los cisnes como recuerdo y escarmiento de lo ocurrido.

Hospital de San Juan

El Hospital de San Juan, edificio de la izquierda, se encuentra cerca de la Iglesia de Nuestra Señora y del puente de San Bonifacio.

Es uno de los hospitales más antiguos de Europa. Fue construido en el siglo XII y mantuvo su uso original hasta 1978. En la actualidad encontraréis un museo con objetos y documentos utilizados por la antigua institución hospitalaria, entre otras obras de arte.

Su horario es de 9:30 a 17:00 y la entrada cuesta 12€.

Plaza del Hospital de San Juan

Pegada al hospital encontraréis esta plaza en la que podréis sentaros un ratito, disfrutar de las vistas y reponer fuerzas.

Puente de San Juan Nepomuceno

El puente de San Juan Nepomuceno debe su nombre a la estatua colocada allí y que representa al Santo en cuestión.

Puente San Bonifacius

El Puente San Bonifacius, uno de los más buscados por los visitantes, se encuentra entre el palacio de Gruuthuse y el parque Artsenhof.

El conjunto formado por los árboles, las casitas con encanto y el canal, conforman una escena muy romántica.

Iglesia de Nuestra Señora

La Iglesia de Nuestra Señora es medieval, de estilo gótico, y es la más alta de Brujas (su torre se eleva más de 115 metros de altura).

Entre las diversas obras de arte que alberga, destaca una particularmente: una Madonna de Miguel Ángel.

Su horario es de lunes a sábado de 9:30 a 17:00 y los domingos de 13:30 a 17:00, y la entrada cuesta 6€.

Plaza de Burg

En Brujas hay dos plazas principales: la Grote Markt y la Plaza de Burg.

La Plaza de Burg destaca, sobre todo, por el contraste que hay entre las fachadas grises y sus elementos decorativos dorados.

Si os fijáis en el edificio marrón de la foto anterior, existe un cuerpo central con forma triangular y le siguen, hacia la derecha, otros dos más pequeños. Según nos dijo la guía, ante la cantidad de gente analfabeta que había en la época, las casas gremiales optaron por utilizar un sistema visual: el edificio con el triángulo más grande era para el maestro, el mediano para los oficiales, y el pequeño para los aprendices. Así cada cual sabía dónde tenía que dirigirse para ir a trabajar.

Ayuntamiento

En la Plaza de Burg también encontraréis el Ayuntamiento (Stadhuis), que data del siglo XIV y es uno de los más antiguos de Europa.

Abre todos los días de 9:30 a 17:00 y la entrada cuesta 6€.

Grote Markt

Junto a la Plaza de Burg encontraréis la Grote Markt (plaza del mercado). Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y alrededor de la misma se extiende el casco histórico de la ciudad.

El conjunto conformado por sus casas gremiales de colores te transportan al siglo XV y te hacen entender que Brujas sea considerada una de las ciudades más bonitas del mundo.

Torre del Campanario

La Torre del Campanario es un torreón gótico del siglo XIII, que mide 83 metros de altura y es uno de los iconos de la ciudad.

Hay largas colas para subir por tandas (366 escalones), pero imagino que las vistas de la ciudad desde arriba deben ser bastantes impresionantes.

El horario de visitas es de lunes a domingo de 9:30 a 17:00, y la última subida es a las 16:15. El precio son 8€.

Chocolatier Dumon

La chocolatería Dumon está situada en uno de los edificios más antiguos de Brujas, a la espalda de la plaza Markt. Cuenta con más de 60 tabletas de chocolates diferentes, bombones, etc. Su horario es de lunes a domingo de 10:00 a 18:30.

Calles

A parte de visitar los clásicos monumentos, os recomiendo perderos y reencontraros por las lindas calles de Brujas, muchas de ellas peatonales.

Canales

Y como no, os animo a recorrer y a maravillaros con los canales

Reflexión final

Para finalizar, tan sólo me queda daros un último consejo. Brujas es, sin duda, una ciudad preciosa, con o sin gente, pero os recomiendo visitarla fuera del período estival. Nosotros fuimos en junio y algunas calles eran complicadas de transitar dada la afluencia de turistas.

¿Y a vosotros, os importa que haya muchísima gente en los lugares turísticos?, ¿qué tipo de chocolate preferís? (yo, con leche)

Os animo a seguir mi día a día y mis viajes en Instagram @soylorenasolis

Namasté

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