Meditación tonglen guiada

En el presente post comparto con vosotros una meditación tonglen. Primero os explicaré en qué consiste, y después os guiaré, a través de un audio, para ponerla en práctica.

Introducción

Continuamos con la serie de entradas dedicadas a la meditación. Hasta el momento hemos visto:

La de hoy, por su parte, es una meditación tonglen, también conocida como: «la meditación budista de la compasión».

¿En qué consiste la meditación tonglen?

Para los que nunca habías escuchado antes el término, tonglen significa, literalmente, «coger y enviar». Básicamente, este tipo de meditación sirve para desarrollar nuestro sentimiento de compasión: «tomamos» nuestro sufrimiento o el de otra persona seleccionada mientras inhalamos, lo purificamos en nuestro interior, y nos/le «enviamos» luz y amor al exhalar.

No está demostrado que tan sólo por «enviar» mentalmente bienestar y compasión a otro individuo éste vaya a mejorar, pero sí que es cierto que por el mero hecho de practicar, de experimentar ese amor profundo, la persona que está meditando se siente mejor y esto, al fin y al cabo, es una forma de ayudar a los demás.

Para llevar a cabo la meditación tonglen guiada necesitamos una vela encendida en el interior de un portavelas. En mi caso he escogido un portavelas de sal:

Por si no sabéis qué son las lámparas y los portavelas de sal y cuáles son sus beneficios, os dejo aquí un enlace a una página con información al respecto.

Una vez encendida nuestra vela, la colocamos en el suelo, a cierta distancia, y nosotros nos sentaremos, sobre una esterilla o zafú, con las piernas cruzadas. La pierna derecha debe recoger a la izquierda, es decir, la izquierda queda colocada en la parte interior.

En segundo lugar, adoptaremos la postura correcta para meditar:

  • La espalda y el cuello deben estar erguidos, con un punto de tensión.
  • Debemos rotar los hombros hacia detrás, para que el pecho quede abierto, y después dejarlos laxos.
  • La barbilla debe apuntar ligeramente hacia el pecho, para dejar expuesta la coronilla hacia arriba.
  • La nariz debe estar alineada con el ombligo.
  • Las mandíbulas deben estar en contacto pero sin ejercer presión.
  • La lengua debe tocar el principio del paladar.
  • Las manos deben reposar sobre los muslos, ni muy hacia adelante, ni muy hacia detrás.
  • postura-meditacion

En tercer lugar, sonará una campanilla de meditación. Debéis seguir el sonido hasta el final, hasta que se haga el vacío.

Ahora, haremos el gesto de entrega a algo más grande que nosotros (Universo, Dios, Vida…, como queráis llamarlo). No es un ademán religioso. Consiste en colocar las palmas de las manos en contacto, llevarlas a la altura del esternón y hacer, durante unos segundos, una leve inclinación de la cabeza hacia el pecho y del cuerpo hacia adelante. Después, volvemos a la posición erguida.

gesto-entrega-meditacion.jpg

Seguidamente, haremos un breve escaneo corporal para corregir la postura, en caso necesario. Lo importante es que estéis cómodos para intentar no moveros durante la práctica.

A continuación, comenzaremos con la meditación tonglen. Yo os voy a ir guiando, pero os adelanto que:

  1. Debemos seleccionar mentalmente a la persona a la que vamos a enviar nuestra compasión. Debería ser una persona de la que tengamos constancia que está sufriendo, que no está pasando por un buen momento, que está bajita de energía… «Inhalaremos» su sufrimiento, lo metabolizaremos y le «enviaremos» a través de la exhalación calidez y amor. Puede ser otra persona o nosotros mismos si consideramos que lo necesitamos.
  2. Centrarnos en la vela que tenemos encendida delante de nosotros y no perderla de vista. Deberemos ir observándola detenidamente, fijándonos en cada detalle del portavelas, en el suave movimiento de la llama, etc.

Como siempre os digo, si en algún momento os perdéis, que con toda probabilidad sucederá, no pasa nada. Al contrario, perder la atención es lo normal porque la mente funciona así. Simplemente, con un tono amable, invitaros a volver a seguir el sonido de mi voz.

Concluido el ejercicio, agradeceremos: a nosotros, por el tiempo que nos hemos dedicado y por el trabajo realizado; al Universo, Vida…, por cualquier cuestión por la que nos podamos sentir agradecidos.

Realizaremos el ofrecimiento de la práctica:

Que yo y todos los seres vivientes podamos sentir verdadera felicidad.

Que yo y todos los seres vivientes podamos liberarnos del sufrimiento, del miedo, de la confusión y de sus causas.

Que yo y todos los seres vivientes podamos ver con alegría, el bien y la felicidad que hay en los demás.

Que yo y todos los seres vivientes podamos realizar la ecuanimidad.

Volverá a sonar una campanilla y de nuevo debéis seguir el sonido hasta el final.

Concluiremos con el gesto de entrega y, cuando estéis preparados, comenzad a movilizar el cuerpo como necesitéis.

Os recomiendo no iros enseguida a la palabra. Paladear el sabor a silencio que habéis generado el mayor rato posible para que la mente tarde un poco en volver a revolucionarse.

Finalmente, tan sólo me queda daros las gracias por haber escuchado este audio, por el trabajo que habéis realizado y por ayudar a generar este espacio de meditación.

Audio con la meditación tonglen guiada

Reflexión final

Espero que hayáis disfrutado con el ejercicio y que hayáis podido interiorizar, aunque sea un poco, el calor de la llama y el de vuestro amor hacia vosotros mismos y hacia los demás. Sé que meditar no es fácil, ni evitar las excusas para poner ponerse a practicar, ni la meditación en sí, así que si habéis llegado hasta aquí, os felicito por la inversión que estáis haciendo en vuestro bienestar y, en el caso del objeto de atención de hoy, en el de los demás.

¿Cómo os está yendo con las meditaciones? Me encantaría leerlo en los comentarios.

Podéis acceder al resto de meditaciones guiadas por mí haciendo clic aquí.

Os animo a seguir mi día a día y mis viajes en Instagram @soylorenasolis

Namasté

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